
La sociedad cruceña exige sanciones más firmes contra la crueldad hacia los animales
Santa Cruz de la Sierra atraviesa días de profunda indignación social tras conocerse el caso de Dida, un perrito víctima de un grave hecho de maltrato animal ocurrido en el barrio Amboró. El caso no solo conmocionó a la comunidad cruceña, sino que volvió a poner en el centro del debate la necesidad de sanciones más firmes y efectivas contra quienes ejercen violencia hacia los animales.
Según las denuncias presentadas, Dida ingresó a un domicilio vecino, donde fue agredido por el ocupante del lugar, quien posteriormente habría intentado ocultar lo sucedido. Como consecuencia del ataque, el perrito perdió la vida. Además, otro perro resultó herido y debió recibir atención veterinaria de urgencia.
Medidas judiciales cuestionadas por la ciudadanía
La resolución judicial generó una fuerte reacción social. El acusado recibió detención domiciliaria nocturna, con restricción horaria de 21:00 a 06:00, y como sanción adicional se le ordenó la entrega de cinco bolsas de alimento para mascotas a un refugio.
Para organizaciones animalistas, veterinarios, tutores responsables y ciudadanos en general, esta medida resulta insuficiente frente a la gravedad del hecho, lo que incrementó el malestar y la sensación de impunidad ante los delitos de crueldad animal.
Marcha pacífica por justicia para Dida y todos los animales
En respuesta, plataformas animalistas y vecinos de Santa Cruz convocaron a una marcha pacífica en demanda de justicia. La movilización partió desde la Plaza del Estudiante y recorrió varias calles principales hasta llegar al Comando Policial, reuniendo a activistas, familias y propietarios de mascotas.
Durante la protesta, los participantes exigieron que el caso de Dida sea tratado con la seriedad que corresponde y que las autoridades asuman un compromiso real con la protección animal. Entre las demandas principales estuvo la aplicación de penas más severas y efectivas, incluyendo sanciones privativas de libertad, para evitar que hechos similares se repitan.
“Esperamos que esta marcha toque puertas y el corazón de las autoridades, para hacer justicia por Dida y por todos los animalitos que han sufrido”, expresó uno de los organizadores.
La Ley 700 y su aplicación en debate
El caso volvió a poner bajo la lupa la Ley N.º 700, vigente en Bolivia desde 2015, que establece sanciones contra actos de crueldad y maltrato animal. Si bien la normativa contempla penas de prisión y multas, colectivos de defensa animal advierten que en la práctica muy pocos casos llegan a una sentencia efectiva, predominando las medidas sustitutivas.
Esta brecha entre la ley y su aplicación genera frustración en la ciudadanía y refuerza el reclamo por un sistema judicial que actúe con mayor firmeza frente a estos delitos.
Un llamado que trasciende Santa Cruz
La historia de Dida no quedó limitada a Santa Cruz. En redes sociales, comunidades defensoras de los animales de todo el país expresaron su solidaridad y exigieron una revisión urgente de las sanciones por maltrato animal en Bolivia.
Desde Revista Mascotas, reiteramos que la violencia hacia los animales no es un hecho aislado ni menor: es un reflejo de una problemática social que requiere educación, prevención, leyes aplicadas con rigor y un compromiso institucional real. Casos como el de Dida nos interpelan como sociedad y nos recuerdan que proteger a los animales también es defender valores éticos fundamentales.








Fuente: Red Uno y La Razón
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