
¿Tu perro da vueltas antes de acostarse? ¿Se huele “ahí” con otros perros sin ningún pudor? ¿Se monta a otro aunque sea del mismo sexo?
Tranquilo. No está “malcriado” ni “haciendo algo raro”. Está siendo perro.
Muchas veces interpretamos sus conductas desde nuestra mirada humana, pero los perros se guían por instintos, comunicación olfativa y mecanismos naturales de adaptación.
El médico veterinario zootecnista Wilson Ricardo Tanabe explica que “hay conductas que incluso nos pueden llegar a asustar si no las entendemos”. Y justamente ahí está la clave: entenderlas.
Oler es su forma de conversar
Para nosotros puede ser incómodo, pero para ellos es como darse la mano.
Cuando un perro huele las partes de otro, está recopilando información: edad, estado de salud, si está en celo e incluso cómo se siente. Su olfato es su principal herramienta para conocer el mundo.
Incluso olerse a sí mismo es normal: así detecta cambios y se mantiene alerta.
Montarse no siempre es sexual
Ver a un perro macho montarse a otro puede generar sorpresa, pero no siempre tiene que ver con sexo.
Puede ser:
- Parte del juego.
- Una forma de liberar energía.
- Una conducta social para establecer jerarquía.
- Una reacción ante estrés o excitación.
También puede ocurrir entre hembras, sin relación con el celo.
“Eso es mío”: proteger recursos
¿No quiere prestar su juguete? ¿Se queda pegado a vos todo el día?
Según el especialista, aquí intervienen dos instintos: seguir al líder y proteger recursos. Son comportamientos naturales dentro de la dinámica social de los perros.
Lo importante es observar que no haya agresión ni tensión excesiva. Si el comportamiento escala, entonces sí conviene consultar con un veterinario.
Cuando una mamá cambia a sus cachorros de lugar
Si tu perrita mueve a sus crías a otro rincón de la casa, no significa que esté nerviosa ni que algo esté mal. Es instinto puro.
Busca un espacio que considere más seguro, con mejor temperatura o mayor privacidad. Como explica el doctor Tanabe, ella evalúa el ambiente y actúa en consecuencia.
Un tema delicado: si se come una cría muerta
Puede resultar impactante, pero en el mundo animal es una conducta instintiva.
La madre elimina olores que podrían atraer peligro y, además, recupera energía en un momento de alta demanda física. No es crueldad: es supervivencia.
Entender para acompañar mejor
Tu perro no piensa como humano. No actúa por maldad, capricho o vergüenza.
Muchas conductas que parecen extrañas son parte de su naturaleza.
Comprender esto fortalece el vínculo, reduce conflictos innecesarios y te permite acompañarlo con respeto.
Si alguna conducta cambia de forma brusca, se vuelve agresiva o compulsiva, ahí sí es momento de consultar a tu veterinario.Porque entender su instinto es la mejor forma de cuidarlo.

