Las altas temperaturas y el aumento de la humedad ambiental generan condiciones óptimas para la proliferación y supervivencia de múltiples agentes parasitarios que afectan a perros y gatos.
En climas cálidos, el ciclo biológico de parásitos internos y externos se acelera significativamente, incrementando la presión de infestación y el riesgo sanitario en animales.
Desde el punto de vista epidemiológico, la estacionalidad constituye un factor determinante en la dinámica de transmisión, especialmente en regiones donde el manejo sanitario es irregular o existe alta población de animales sin control veterinario.
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¿Por qué aumentan los nematodos en perros y gatos en épocas de calor?
De acuerdo con el Dr. Ariel Loza Vega, las parasitosis más frecuentes en perros y gatos durante épocas de calor están asociadas principalmente a nematodos gastrointestinales.
“Las más comunes van a estar asociadas a nematodos como Toxocara y Ancylostoma, que son parásitos altamente prolíficos. Una hembra puede eliminar cientos de huevos a través de las excretas, generando contaminación ambiental y un riesgo zoonótico importante”.
Los nematodos son gusanos redondos, considerados parásitos internos, muy comunes en perros y gatos, especialmente en climas cálidos y en temporadas de altas temperaturas, cuando su desarrollo biológico se acelera.
Estos parásitos afectan principalmente el tracto gastrointestinal, aunque ciertas fases larvarias pueden migrar a otros órganos, incluyendo pulmones y sistema nervioso central, dependiendo de la especie involucrada.
Principales nematodos de importancia clínica
- Toxocara spp. (principalmente Toxocara canis y Toxocara cati)
- Ancylostoma spp.

Formas de transmisión de nematodos
El ciclo de vida de estos parásitos explica su mayor incidencia en temporadas cálidas. Los huevos eliminados en materia fecal embrionan en el ambiente bajo condiciones adecuadas de temperatura y humedad, transformándose en larvas infectantes en pocos días.
Vías de transmisión
- Ingestión de huevos larvados presentes en suelo contaminado
- Penetración cutánea (en el caso de Ancylostoma)
- Transmisión transplacentaria
- Transmisión transmamaría
- Ingestión de hospedadores paraténicos
El Dr. Loza Vega enfatiza un aspecto clave en medicina preventiva:
“Si las hembras gestantes están correctamente desparasitadas, disminuye significativamente la carga parasitaria en las crías. La diseminación de estos parásitos está directamente relacionada con la tenencia responsable”.
Los perros callejeros y animales sin control sanitario actúan como reservorios permanentes, favoreciendo la contaminación de parques, áreas verdes y espacios públicos.
La ingestión de pasto, agua estancada o restos de alimento en el suelo incrementa la probabilidad de infección.
Signos clínicos de nematodos en mascotas
Las manifestaciones clínicas dependen de la carga parasitaria, la edad del animal y su estado inmunológico.
Ancylostoma spp.
- Anemia regenerativa secundaria a hematofagia
- Debilidad
- Mucosas pálidas
- En casos severos: colapso circulatorio
Toxocara spp.
- Distensión abdominal en cachorros
- Retraso en el crecimiento
- Vómitos y diarrea
- Síndrome de migración larvaria
- Signos respiratorios
- En casos avanzados: alteraciones neurológicas
En cachorros, los signos son más evidentes y peligrosos: abdomen distendido, retraso en el crecimiento, debilidad general e incluso alteraciones neurológicas en casos avanzados.
Prevención de parasitosis en épocas de calor
El abordaje debe ser integral y basado en medicina preventiva.
Medidas recomendadas
- Programas de desparasitación interna periódica
- Control de ectoparásitos
- Exámenes coproparasitológicos de rutina
- Manejo higiénico del entorno
- Educación en tenencia responsable
Frecuencia de desparasitación
- Animales con paseos frecuentes y contacto con áreas verdes: cada 6 meses
- Animales con baja exposición ambiental: anual (según criterio clínico)
- Animales con alta exposición o vida en calle: cada 3–4 meses
La decisión debe sustentarse en evaluación clínica, historial sanitario y riesgo epidemiológico.
Enfoque veterinario y salud pública
El incremento de parasitosis en épocas de calor no responde únicamente a factores climáticos, sino también a fallas en prevención, control sanitario y manejo comunitario.
El control de nematodos en pequeños animales representa un desafío que involucra al médico veterinario, al tutor responsable y a la comunidad.
Implementar estrategias preventivas adecuadas no solo protege la salud del paciente, sino que reduce el impacto zoonótico y fortalece la salud pública.


