
Durante años, el gato Scottish Fold se convirtió en uno de los felinos más famosos de internet. Parte de esa popularidad se debe a celebridades como Taylor Swift, cuyo gato Meredith Grey aparece con frecuencia en redes sociales y ha acumulado millones de visualizaciones.
Sus ojos grandes y sus orejas dobladas hacia adelante lo volvieron irresistible para muchos amantes de los gatos. Pero detrás de esa apariencia “adorable” existe un debate creciente en el mundo veterinario: la mutación genética responsable de ese rasgo también está asociada a enfermedades dolorosas.
Ese es uno de los motivos por los que los Países Bajos decidieron prohibir la cría y comercialización de determinadas razas felinas con problemas genéticos vinculados a su apariencia.
La genética detrás de las orejas dobladas
El rasgo más característico del Scottish Fold —sus orejas plegadas— se debe a una mutación genética que afecta el desarrollo del cartílago. Esta condición está asociada con la osteocondrodisplasia, una enfermedad que puede provocar deformidades óseas, dolor crónico, artritis severa y limitaciones de movilidad.
Según especialistas veterinarios, el problema no es únicamente estético. La mutación que genera la forma de las orejas también puede afectar articulaciones y huesos en todo el cuerpo del animal.
El médico veterinario Manuel Lázaro Rubio, del Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid, explica que ciertas razas felinas presentan predisposición genética a enfermedades debido a la selección artificial de rasgos físicos.
Entre ellas se encuentran:
- gatos braquicéfalos como el gato Persa
- el Scottish Fold
- gatos sin pelo como el Sphynx
En estos casos pueden aparecer problemas respiratorios, enfermedades articulares, infecciones cutáneas, alteraciones en la piel o dificultades para regular la temperatura corporal.
Cuando la popularidad impulsa la demanda
El Scottish Fold no se hizo famoso únicamente por su apariencia. Las redes sociales y la cultura celebrity también influyeron en su popularidad.
Además de Taylor Swift, artistas como Ed Sheeran o modelos como Claudia Schiffer han mostrado gatos de esta raza en redes sociales, contribuyendo a convertirlos en un fenómeno global.
Sin embargo, muchos especialistas advierten que esta visibilidad puede generar compras impulsivas de mascotas, sin considerar sus necesidades de salud o bienestar.
El director de la Asociación Nacional de Defensa de los Animales (ANDA), Alberto Díez Michelena, señala que la selección genética orientada únicamente a rasgos físicos ha provocado numerosos problemas de salud en distintas razas.
La decisión de Países Bajos
La legislación impulsada por el ministro neerlandés de Pesca, Seguridad Alimentaria y Naturaleza, Jean Rummenie, establece que no se puede criar ni comercializar animales con rasgos físicos que generen sufrimiento o enfermedades.
El objetivo es priorizar el bienestar animal por encima de características estéticas que se han vuelto populares entre los humanos.
La medida forma parte de una tendencia más amplia en Europa. En los últimos años, varios países han empezado a cuestionar la cría de animales con rasgos extremos asociados a problemas de salud hereditarios.
Por ejemplo:
- en Escocia ya no se autoriza la cría de Scottish Fold
- en Austria y la región de Flandes en Bélgica se han establecido restricciones similares
- países como Suecia y Noruega aplican normativas que limitan la reproducción de animales con características consideradas perjudiciales
Un debate que también involucra a veterinarios
Aunque muchas asociaciones veterinarias apoyan limitar la reproducción de animales con enfermedades hereditarias, algunos especialistas señalan que la prohibición total no siempre es la única solución.
Desde el Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid destacan la importancia de otras medidas complementarias, como:
- realizar pruebas genéticas antes de la reproducción
- detectar enfermedades hereditarias tempranamente
- excluir de la cría a animales afectados
- educar a los futuros tutores sobre bienestar animal
A nivel internacional, organizaciones como la Federation of European Companion Animal Veterinary Associations (FECAVA) y la Federation of Veterinarians of Europe (FVE) trabajan junto a la International Society of Feline Medicine para desalentar la promoción de razas con conformaciones extremas en publicidad o campañas comerciales.
El rol de las redes sociales
El debate también apunta hacia un actor inesperado: los algoritmos de internet.
Las imágenes que más circulan en redes sociales suelen mostrar animales con rasgos que despiertan ternura —ojos grandes, caras redondeadas o expresiones infantiles—. Estos rasgos activan respuestas emocionales humanas similares a las que generan los bebés.
Con el tiempo, esta lógica visual puede impulsar la demanda de animales con características cada vez más exageradas, lo que incentiva a algunos criadores a reproducir esos rasgos sin considerar sus consecuencias médicas.
Mascotas, no accesorios
El debate que se abre en Europa va más allá de una raza específica. La pregunta de fondo es hasta qué punto la estética debería influir en la cría de animales de compañía.
Para muchos veterinarios y organizaciones de bienestar animal, la respuesta es clara: la salud debe estar siempre por encima de la apariencia.
Porque, al final, una mascota no es un accesorio de moda ni un fenómeno viral de redes sociales. Es un ser vivo cuya calidad de vida depende, en gran medida, de las decisiones que tomamos los humanos.

