
Qué caracteriza a las fracturas en gatos, cómo se diagnostican y cuál es el tratamiento recomendado según especialistas
La ortopedia felina requiere precisión quirúrgica, conocimiento anatómico y un manejo postoperatorio especializado. Los gatos presentan estructuras óseas más delicadas, comportamiento particular y mayor riesgo de ocultar el dolor, por lo que las lesiones ortopédicas necesitan atención temprana.
¿Qué hace diferente la ortopedia felina?
A diferencia de los perros, los gatos poseen una anatomía y fisiología más frágil. Sus huesos son más delgados, sus articulaciones demandan precisión y su comportamiento explorador puede complicar la recuperación.
Además, tienden a ocultar el dolor, lo que retrasa el diagnóstico y agrava el cuadro ortopédico.
Diferencias clave entre perros y gatos
El doctor Giuseppe Granados, especialista en ortopedia veterinaria, explica que aunque una lesión pueda ser similar en ambas especies, el tratamiento no lo es:
“Puede ser la misma fractura de fémur en un gato y un perro, pero el tratamiento es totalmente diferente”.
Según el especialista, los gatos requieren:
- planificación quirúrgica distinta
- implantes adaptados
- anestesia específica
- manejo postoperatorio más controlado
Comportamiento felino y riesgos en la recuperación
Los gatos suelen:
- saltar
- trepar
- subir a alturas
- desplazarse sigilosamente
Estas conductas pueden afectar la consolidación de la fractura si no hay control ambiental estricto.
Materiales e implantes especializados
La ortopedia felina se ha fortalecido con:
- placas de titanio para felinos
- tornillos miniaturizados
- fijadores específicos
- protocolos de rehabilitación adaptados
Esto mejora los resultados y reduce complicaciones.
Granados remarca:
“Es necesario invertir no solo en capacitación, sino en materiales disponibles para ciertos tipos de casos”.
Complicaciones más frecuentes
Entre los principales riesgos se encuentran:
- fracturas mal alineadas
- implantes desplazados
- infección
- retraso de consolidación
- dolor persistente
- falta de adherencia al reposo
Granados advierte además sobre la falta de autocrítica profesional y el riesgo de subestimar el proceso posquirúrgico.
Recuperación y seguimiento del paciente felino
El éxito depende de:
A nivel clínico
- técnica quirúrgica adecuada
- implantes apropiados
- control radiográfico periódico
A nivel domiciliario
- reposo estricto
- manejo del dolor
- fisioterapia guiada
- ambiente controlado
La ortopedia felina exige un enfoque integral, con diagnóstico preciso, cirugía especializada y seguimiento posoperatorio constante. El uso de materiales adecuados, la capacitación permanente y la comprensión del comportamiento felino aseguran recuperaciones exitosas y mejoran la calidad de vida del paciente.

