Con julio llegan los días más fríos del año en gran parte de Bolivia. Los surazos, las heladas en algunas regiones y las bajas temperaturas hacen que muchas familias modifiquen sus rutinas. Las mascotas no son la excepción: aunque algunas toleran mejor el frío que otras, todas agradecen un espacio cálido y ciertos cuidados que ayudan a proteger su salud.
Un refugio cálido hace la diferencia
La médica veterinaria Elizabeth Ramírez explica que uno de los aspectos más importantes es el lugar donde la mascota descansa. Un espacio seco, limpio y protegido del viento ayuda a prevenir problemas de salud asociados al frío y la humedad.
Si tu perro suele dormir en el patio o tu gato pasa muchas horas en exteriores, este es un buen momento para adaptar ese ambiente. Una cama elevada del piso, una manta o un colchón aislante ayudan a conservar el calor corporal. En perros pequeños o de pelo corto, la ropa térmica diseñada para mascotas puede brindar protección adicional durante los paseos.
Más energía para enfrentar el invierno
Así como nosotros buscamos comidas reconfortantes en los días fríos, algunas mascotas también necesitan un mayor aporte energético para mantener su temperatura corporal.
Elizabeth Ramírez recomienda ofrecer alimento de buena calidad, mantener siempre agua limpia disponible y consultar con el médico veterinario si existen dudas sobre la cantidad de alimento o si es necesario realizar algún ajuste en la dieta.
Cuando un resfrío no es solo un resfrío
Durante el invierno aumentan las enfermedades respiratorias, especialmente en animales más sensibles. Una tos persistente, estornudos frecuentes, secreción nasal, decaimiento o la pérdida del apetito son señales que no deben pasarse por alto.
Ante cualquiera de estos síntomas, la especialista aconseja acudir al médico veterinario y evitar la automedicación, ya que un tratamiento inadecuado puede empeorar el cuadro clínico.
¿Se suspenden los paseos?
La respuesta es no. El ejercicio sigue siendo importante para el bienestar físico y emocional de perros y gatos, pero conviene adaptar la rutina al clima.
Lo ideal es salir durante las horas más templadas del día, evitar las caminatas cuando el frío es más intenso y secar completamente a la mascota si se moja por la lluvia o la humedad.
El mejor abrigo sigue siendo tu cuidado
Más allá de las mantas o la ropa para mascotas, el invierno también invita a fortalecer el vínculo con ellas. Compartir más tiempo en casa, observar cualquier cambio en su comportamiento y brindarles un ambiente cómodo y seguro son gestos sencillos que tienen un gran impacto en su bienestar.
Porque cuando bajan las temperaturas, el mejor abrigo siempre será la atención, el cariño y los cuidados que reciben de su familia.
Fuente: Médica veterinaria Elizabeth Ramírez.



