Si convivís con dos perros, seguramente notaste que muchas veces parecen hacer las cosas “en equipo”. Esto no es casualidad: la convivencia entre perros les permite comunicarse, aprender uno del otro e incluso regular sus emociones.
¿Cómo se comunican los perros entre ellos?
Los perros utilizan principalmente el lenguaje corporal para entenderse. A través de sus posturas, los movimientos de la cola, las miradas y las vocalizaciones suaves pueden expresar cómo se sienten y evitar muchos conflictos.
Cuando dos perros conviven durante mucho tiempo, también pueden llegar a sincronizar algunas de sus rutinas de descanso, juego y actividad, favoreciendo una convivencia más estable.
Los perros también aprenden observando
Otro aspecto interesante de la convivencia es el aprendizaje por observación. Un perro puede copiar las conductas del otro, tanto aquellas que son positivas, como responder a una orden o adaptarse a situaciones nuevas, como aquellas que no son deseables.
Por esta razón, si uno de los perros tiene buenos hábitos, puede convertirse en un excelente “maestro” para su compañero.
También es común que uno de los perros sea más seguro y que el otro gane confianza siguiendo su ejemplo frente a experiencias desconocidas, como una visita al veterinario o un cambio de ambiente.
La importancia de fomentar su independencia
Aunque la convivencia y los vínculos entre perros pueden ser beneficiosos, también es importante que cada uno desarrolle cierta independencia.
Si ambos realizan siempre todas sus actividades juntos, una separación ocasional puede generar ansiedad en algunos individuos. Por eso, además de compartir experiencias en grupo, es recomendable dedicar momentos individuales a cada perro.
Compartí momentos en grupo, pero también dedicá tiempo de forma individual a cada perro. Esto fortalece su bienestar emocional y favorece un desarrollo conductual más equilibrado.
Fuente: Basado en The Intelligence of Dogs, de Stanley Coren, y en los estudios sobre comportamiento canino de John Bradshaw.



