La protección de los animales de compañía acaba de dar un paso histórico en Europa. El Parlamento Europeo aprobó las primeras normas comunes de la Unión Europea para regular la cría, el comercio, la trazabilidad y el bienestar de perros y gatos, con medidas que buscan combatir los abusos, la cría ilegal y las prácticas comerciales crueles.
Con 558 votos a favor, 35 en contra y 52 abstenciones, la Eurocámara dio luz verde a un reglamento que obligará al uso de microchip en perros y gatos, prohibirá la reproducción con rasgos físicos extremos y endurecerá el control sobre criadores y vendedores.
La normativa aún debe recibir el aval final del Consejo Europeo para entrar en vigor, aunque se espera que su aprobación sea un trámite.
Microchip obligatorio para perros y gatos en toda la UE
Uno de los puntos más importantes de la nueva legislación es la obligatoriedad de identificar con microchip a todos los perros y gatos que vivan dentro de la Unión Europea, incluidos aquellos que pertenecen a familias particulares.
Además, los animales deberán estar registrados en bases de datos nacionales interoperables, lo que permitirá rastrear su origen y recorrido desde el nacimiento hasta llegar a un hogar.
La medida apunta directamente a combatir el comercio ilegal de mascotas, las granjas de cachorros y la venta irregular por internet, un mercado que ha crecido de manera acelerada en los últimos años.
Según datos de la Comisión Europea, alrededor del 60% de las personas adquieren perros o gatos online, mientras que el comercio de mascotas mueve aproximadamente 1.300 millones de euros al año en Europa.
Adiós a la cría con rasgos extremos
La nueva normativa también busca poner límites a prácticas de reproducción que afectan gravemente la salud de los animales.
Quedará prohibida la cría entre familiares cercanos, incluyendo cruces entre padres e hijos, animales de la misma camada o ejemplares que compartan progenitores.
Asimismo, la UE vetará la reproducción orientada a conseguir características físicas exageradas o extremas que puedan provocar problemas respiratorios, articulares, oculares o neurológicos en perros y gatos.
Esta decisión apunta especialmente a tendencias impulsadas por la moda y las redes sociales, donde ciertas razas con rasgos muy marcados se volvieron populares pese a los riesgos que implican para su bienestar.
Prohibidas las mutilaciones y collares peligrosos
Las nuevas reglas europeas también endurecen otras prácticas consideradas dañinas para los animales.
La legislación prohibirá mutilaciones realizadas con fines estéticos o para competencias y exposiciones, como el corte de orejas, cola o extracción de garras, salvo que exista una indicación veterinaria por motivos de salud.
También quedará restringido el uso de collares de pinzas y estranguladores que no cuenten con mecanismos de seguridad.
Además, no se permitirá mantener atados de forma permanente a perros o gatos, excepto en situaciones médicas específicas.
Más control sobre mascotas importadas
Otro de los cambios importantes apunta a cerrar vacíos legales en la importación de animales desde países fuera de la Unión Europea.
Con la nueva normativa, los perros y gatos importados también deberán ingresar con microchip y posteriormente ser registrados en bases de datos oficiales.
La intención es evitar que animales ingresen como “mascotas de compañía” para luego ser comercializados de forma irregular dentro del bloque europeo.
Una ley impulsada por el bienestar animal
La eurodiputada checa Veronika Vrecionová, encargada de liderar el proyecto legislativo, resumió el espíritu de la norma con una frase que rápidamente se volvió viral en medios europeos:
“Una mascota es un miembro de la familia, no un objeto o un juguete”.
Desde organizaciones animalistas y sectores veterinarios consideran que la legislación representa uno de los avances más importantes en bienestar animal dentro de Europa, aunque algunas asociaciones señalan que todavía quedan desafíos pendientes para reforzar el control sobre la cría ilegal y el abandono.
¿Cuándo comenzarán a aplicarse las nuevas normas?
La implementación será progresiva.
Criadores, vendedores y refugios tendrán un plazo de cuatro años para adaptarse a las nuevas exigencias.
En el caso de las familias particulares, los tiempos serán más largos:
- Los dueños de perros tendrán hasta 10 años para cumplir con el registro obligatorio.
- Los propietarios de gatos contarán con hasta 15 años.
La Unión Europea explicó que estos plazos buscan facilitar una transición ordenada y permitir que todos los países adapten sus sistemas de identificación y registro animal.



