Brasil fortaleció su legislación contra el maltrato animal con la Ley Sansão, una norma que incrementó las sanciones para quienes cometan actos de abuso, maltrato, lesiones o mutilación contra perros y gatos.
La ley, vigente desde septiembre de 2020, modificó la legislación ambiental brasileña para establecer penas de dos a cinco años de prisión, además de multas y la prohibición de volver a tener la guarda del animal cuando las víctimas sean perros o gatos.
¿Qué es la Ley Sansão?
La normativa recibió el nombre de Ley Sansão en homenaje a un pitbull que sobrevivió a un grave caso de maltrato ocurrido en el estado de Minas Gerais. El caso conmocionó a Brasil y generó un amplio debate sobre la necesidad de aplicar sanciones más severas contra quienes ejercen violencia hacia los animales.
A partir de este hecho, el Congreso brasileño impulsó una modificación a la Ley de Delitos Ambientales, endureciendo las penas específicamente para los casos que involucren perros y gatos.
¿Qué establece la nueva legislación?
La Ley Sansão contempla que quienes sean condenados por maltratar perros o gatos podrán enfrentar:
- Penas de prisión de 2 a 5 años.
- Multas económicas.
- Prohibición de volver a tener la guarda de perros o gatos.
Antes de esta modificación, los delitos de maltrato animal en Brasil contemplaban sanciones considerablemente menores, por lo que la nueva legislación representa un avance importante en la protección jurídica de los animales de compañía.
Un mensaje a favor del bienestar animal
Durante la promulgación de la ley también estuvo presente un perro rescatado, como símbolo de los miles de animales que sufren situaciones de abandono y maltrato.
Más allá del aumento de las penas, la Ley Sansão busca reforzar un mensaje cada vez más presente en la sociedad: los animales son seres sintientes y su bienestar debe ser protegido por la ley.



